
Niurka Serra, la profe de matemáticas, es una de esas mujeres de la Educación convertidas en leyendas. Generaciones de mantuanos pasaron literalmente por sus manos de pedagoga. De su aula salieron muchos hombres y mujeres de bien que hoy engrosan las filas de la Medicina, la ingeniería o la producción de bienes y servicios. Y todos tienen en común el sello de las buenas acciones que ella y los de su generación supieron legarles.
La profe también ajustó su calendario a las restricciones de la epidemia. Cerraron las puertas de los centros educacionales y, otra vez la TV, como antaño, se encargó de llevar a cada hogar esa cuota estándar de conocimientos indispensables, que cada profesor ha de decodificar para que las diferencias individuales sean atendidas.
Por eso no extraña verla en su mecedora, cuaderno en manos, mientras transcribe los libros de matemáticas, para que el contenido descubra sus secretos a quienes demandan de su maestría para convertir lo difícil en lógico y asequible.
“La pandemia- cuenta- paralizó muchas cosas. Vino para cambiar nuestras rutinas y nuestras formas de convivir, pero no pudo con nuestros objetivos ni con la manera de pensar y actuar de hoy, porque en estos meses nunca faltaron las alternativas para enseñar, desde la señal televisiva, las redes sociales y las llamadas telefónicas la aclaración necesaria. Es el gran esfuerzo de un país y su sistema social, para que el curso escolar continúe desde casa y que los niños y jóvenes tengan al alcance los principales contenidos.
“Mis prioridades no cambian, desde que me inicié en este camino del magisterio trabajo sin descanso, para que mis alumnos venzan los objetivos y, en este momento atípico, con las clases presenciales interrumpidas, mi nuevo escenario, a veces sea virtual, es el hogar de mis muchachos. Las matemáticas son difíciles, por eso no me puedo dar el lujo de faltar cuando sé que me necesitan”
Niurka figura icónica para los jóvenes en Mantua. Su prestigio se forjó en la batalla por la educación de su pueblo. Sus lauros se resumen en la entrega y el sacrificio que implica ser educadora, en un aula del preuniversitario que tanto ama o desde la mecedora, donde resume contenidos para sus pupY dice bien la profesora, porque en estos meses nunca faltaron las alternativas para enseñar, desde la señal televisiva, las redes sociales, las llamadas telefónicas hasta la aclaración, distancia por medio. Es el gran esfuerzo de un país y su sistema social, para que el curso escolar continúe desde casa y que los niños y jóvenes tengan al alcance los principales contenidos.
“Mis prioridades- dice Niurka- no cambian desde que me inicié en este camino del magisterio. Trabajo sin descanso para que mis alumnos venzan los objetivos, y en este momento atípico, con las clases presenciales ininterrumpidas, mi nuevo escenario, aunque a veces sea virtual, es el hogar de mis muchachos. Las matemáticas son difíciles, por eso no me puedo dar el lujo de faltar cuando sé que me necesitan”
Niurka Serra es la profe de matemáticas, figura icónica para los jóvenes en Mantua. El prestigio de esta docente se forjó en la batalla por la educación de su pueblo. Sus lauros se resumen en la entrega y el sacrificio que implica ser educadora, en un aula del preuniversitario que tanto ama, o desde la mecedora, donde resume contenidos para sus docentes.”
